Esencial · 2 h 30 min más 8-12 h de remojo · 4 porciones
Tostadas de frijoles charros al chorizo colorado
Una versión argentina de los frijoles charros pensada desde el comienzo para servirse sobre tostadas de maíz. Conserva el frijol, el tocino, el tomate, el chile y el cilantro, pero acepta el perfil ahumado y especiado del chorizo colorado disponible localmente. El resultado es denso, apenas picante y con una grasa visible que aporta sabor sin formar charcos sobre la tostada.
La textura se construye con reducción y con una parte de los frijoles aplastados, no con harina ni fécula. La tostada frita resiste la humedad durante el tiempo de servicio; la crema de lima y el rabanito alivian la grasa sin convertir el plato en una ensalada ni tapar el recuerdo de la cazuela.
Equipamiento especial: termómetro de cocina recomendado para la fritura
Ingredientes
Frijoles
- 250 g de porotos carioca, pintos o bayos secos
- Agua para el remojo, cantidad necesaria
- 1,5 litros de agua fresca, más agua caliente si hiciera falta
- 80 g de cebolla blanca, en un trozo
- 2 dientes de ajo, apenas aplastados
- 6 g de sal fina, más la necesaria para ajustar
Chorizo colorado y sofrito
- 120 g de panceta ahumada, en dados de 8-10 mm
- 140 g de chorizo colorado, sin piel y en dados de 5-8 mm
- 150 g de cebolla blanca, picada fina
- 2 dientes de ajo, picados finos
- 250 g de tomate perita maduro o en conserva, picado con sus jugos
- 25 g de jalapeño en escabeche, escurrido y picado fino
- 10 ml del líquido del jalapeño en escabeche
- 1/4 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de orégano seco
- 10 g de tallos tiernos y hojas de cilantro, picados por separado
- 250-350 ml del caldo de cocción de los frijoles
- 10 ml de jugo de lima o vinagre de manzana
Tostadas de maíz
- 8 tortillas de maíz de 12-14 cm
- 500 ml de aceite neutro para freír, cantidad de trabajo; no se absorbe por completo
- Sal fina, cantidad necesaria
Terminación fresca
- 100 g de queso crema entero
- 20 ml de crema de leche
- 10 ml de jugo de lima
- 2 rabanitos
- 1 lima, en gajos
- 5 g de hojas de cilantro
- Sal fina, cantidad necesaria
Preparación
Frijoles
- Remojo y cocción de los frijoles. Revisar y enjuagar los porotos. Cubrirlos con al menos tres veces su volumen de agua y dejarlos entre 8 y 12 horas. Escurrir, desechar esa agua y pasar a una olla con los 1,5 litros de agua fresca, el trozo de cebolla y los ajos aplastados.
- Llevar a hervor, bajar el fuego y cocinar parcialmente tapados, con un hervor apenas perceptible, entre 1 hora 15 minutos y 2 horas. Agregar agua caliente si dejan de estar cubiertos. Cuando estén casi tiernos, sumar los 6 g de sal y cocinar 15-20 minutos más. El centro debe quedar cremoso y la piel todavía entera.
- Retirar la cebolla. Reservar todos los frijoles y al menos 500 ml de su caldo por separado. La receta usa de 250 a 350 ml; el resto sirve para corregir la textura durante el recalentamiento o puede congelarse para otra preparación.
Chorizo colorado y sofrito
- Panceta. Poner la panceta en una sartén fría y llevar a fuego medio. Cocinar 7-9 minutos, hasta que suelte grasa y quede dorada, con el centro todavía carnoso. Retirar aproximadamente una cuarta parte y reservarla sobre una rejilla para la terminación.
- Chorizo colorado. Agregar el chorizo a la misma sartén y cocinar 3-4 minutos, hasta que perfume la grasa y presente algunos bordes tostados. No prolongar el dorado: al ser curado o semicurado, puede endurecerse. Retirar el excedente de grasa y dejar en la sartén aproximadamente 30 ml, equivalentes a 2 cucharadas; esa cantidad debe alcanzar para un relleno untuoso sin volverlo aceitoso.
- Sofrito. Incorporar los 150 g de cebolla y cocinar a fuego medio 5 minutos, hasta que esté blanda y apenas dorada. Añadir el ajo, los tallos de cilantro, el jalapeño, el comino y el orégano. Cocinar 30 segundos, solo hasta que las especias desprendan aroma.
- Agregar el tomate con sus jugos y el líquido del jalapeño. Cocinar 8-10 minutos, revolviendo, hasta obtener un sofrito concentrado y brillante: al pasar la cuchara debe verse el fondo de la sartén durante un segundo, pero la mezcla no debe secarse ni pegarse.
- Integración y ligazón. Añadir todos los frijoles cocidos y 250 ml de su caldo. Mezclar y cocinar destapado a fuego medio-bajo durante 15 minutos. Aplastar contra el lateral de la sartén aproximadamente una cuarta parte de los frijoles e integrarlos otra vez. Continuar la cocción 5-10 minutos, revolviendo con mayor frecuencia a medida que espesa.
- El punto correcto es más denso que una cazuela tradicional: una cucharada colocada en un plato debe conservar un montículo bajo y no soltar un halo inmediato de líquido. Aun así, los frijoles enteros deben seguir envueltos por una salsa húmeda y brillante. Si se seca antes de llegar a ese punto, incorporar caldo reservado de a 30 ml.
- Retirar del fuego. Agregar las hojas de cilantro y los 10 ml de jugo de lima o vinagre. Probar antes de ajustar la sal: la panceta, el chorizo y el escabeche ya aportan bastante. Dejar reposar 10 minutos; la mezcla espesará un poco más al bajar la temperatura.
Tostadas de maíz
- Tostadas. Calentar el aceite en una sartén profunda o cacerola pequeña a 170-175 °C. Freír las tortillas de a una durante 30-45 segundos por lado, manteniéndolas sumergidas con una pinza si se arquean. Retirarlas cuando estén rígidas, doradas y hayan dejado de liberar burbujas grandes. Escurrir sobre rejilla y salar apenas mientras siguen calientes. Esperar a que se enfríen antes de apilarlas.
Terminación fresca
- Crema de lima y terminaciones. Mezclar el queso crema con la crema de leche y los 10 ml de jugo de lima hasta obtener una crema que caiga lentamente de la cuchara. Salar apenas. Cortar los rabanitos en láminas finas y mantenerlos fríos. Separar las hojas de cilantro, los gajos de lima y la panceta crocante reservada.
- Control antes del montaje. Regenerar el relleno a fuego bajo si fuera necesario. Debe llegar caliente y untuoso, no hirviendo ni líquido. Si quedó demasiado firme, agregar 1 o 2 cucharadas de caldo; si libera líquido, reducirlo 2-3 minutos antes de cargar las tostadas.
El plato
Usar platos playos claros, a temperatura ambiente, para que las tostadas no transpiren. Apoyar dos tostadas por persona, levemente encimadas, y repartir sobre cada una entre 90 y 110 g de frijoles calientes con una cuchara, en una capa irregular que deje a la vista un borde dorado de 1 cm. Poner en el centro una cucharadita de crema de lima y desplazarla apenas con el dorso de la cuchara para que no tape los frijoles. Repartir encima la panceta crocante reservada, dos o tres láminas finas de rabanito y unas hojas de cilantro, y apoyar un gajo de lima junto a las tostadas. Montar justo antes de llevar a la mesa y servir de inmediato, antes de que el relleno ablande la tortilla. Lectura final: tostadas doradas y crujientes en el borde, frijoles rojizos y brillantes con el chorizo a la vista, el blanco de la crema, el rosa y blanco del rabanito, el verde del cilantro y la lima al costado.
Claves
- Aplastar solo una cuarta parte de los frijoles: suficiente para ligar, sin convertir el relleno en puré.
- Conservar unos 30 ml de grasa renderizada; más cantidad ablanda la tostada y tapa el sabor del frijol.
- Dorar brevemente el chorizo colorado para que libere aroma sin quedar seco o correoso.
- Freír las tortillas hasta que cesen las burbujas grandes y enfriarlas sobre rejilla para obtener tostadas resistentes.
- Ajustar la densidad justo antes de montar y servir dentro de los 10 minutos siguientes.
Maridaje
Una cerveza roja argentina o una amber lager acompaña el pimentón del chorizo y limpia la grasa. Como opción sin alcohol, pomelada con soda, poco azúcar y una pizca de sal.
Notas
- El picante publicado es bajo a medio. Para bajarlo, usar 15 g de jalapeño sin su líquido; para aumentarlo, agregar hasta 10 g más de jalapeño al sofrito.
- Si no se consiguen tortillas de maíz, conviene prepararlas o comprarlas antes que reemplazarlas por tortillas de trigo: estas últimas se comportan de otra manera al freír y cambian el plato.
- Como alternativa a la fritura, pincelar las tortillas con aceite por ambos lados, colocarlas entre dos bandejas y hornear a 190 °C durante 8-12 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción. Quedan algo menos resistentes y grasas que la versión principal.
- Para guardar el relleno, dividirlo en recipientes poco profundos, enfriarlo de inmediato y refrigerarlo a 5 °C o menos por hasta 3 días. Regenerar hasta alcanzar al menos 74 °C en el centro y ajustar con caldo antes de servir.