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Esencial · unas 3 horas, con 45–60 minutos de reposo de la masa · 4 porciones

Tarta de Jamón y Quesos Ahumados

Tarta de Jamón y Quesos Ahumados

La tarta de jamón y queso de la mesa familiar argentina, hecha con más cuidado: una masa crocante y un relleno de huevo y crema, con mucho queso y jamón. Se busca una tarta de bordes firmes y centro cremoso, que se pueda servir caliente, tibia o a temperatura ambiente.

El giro es sumar capas de sabor sin cambiar el formato. La masa es una sablée de parmesano, más crocante y sabrosa que la masa de tarta común. El relleno combina tres quesos —pategrás, provolone ahumado y gruyère o sardo— con queso crema, mostaza y un puerro confitado que aporta dulzor; el jamón se glasea con vermut rojo y miel. Al servir, unos chips de jamón crudo, gotas de aceite verde de perejil y una línea de reducción de Malbec dan crocante, frescura y acidez.

Equipamiento especial: molde de tarta de 22–24 cm; peso de horneado o legumbres secas; procesadora opcional

Ingredientes

Masa sablée de parmesano

Relleno

Terminación

Preparación

Masa sablée de parmesano

  1. Arenado. Mezclar en procesadora o en un bol la harina, la sémola, el parmesano, la sal y la pimienta. Sumar la manteca bien fría y trabajar rápido hasta una textura de arena húmeda. Agregar el huevo y mezclar sólo hasta que la masa empiece a unirse, sumando agua helada de a 5 ml si está muy seca. No amasar de más. Formar un disco, envolverlo y refrigerarlo 45–60 minutos.
  2. Fonzado. Estirar la masa a 3–4 mm y cubrir el fondo y los laterales del molde, presionando sin estirarla. Recortar el excedente, pinchar la base con un tenedor y llevar el molde al congelador 15 minutos, para que los bordes no se retraigan.
  3. Prehorneado. Hornear a 180 °C con papel manteca y peso de horneado 12 minutos; retirar papel y peso y seguir unos 5 minutos, hasta que la superficie apenas empiece a dorarse.

Relleno

  1. Puerro confitado. Cocinar el puerro con el aceite y una pizca de sal a fuego bajo 12–15 minutos, hasta que esté muy tierno, translúcido y dulce, sin tostarse.
  2. Jamón glaseado. Saltear el jamón con la manteca 1–2 minutos, sumar el vermut y cocinar hasta que el alcohol se evapore y el líquido se reduzca casi por completo. Agregar la miel y mezclar unos segundos, hasta que quede apenas glaseado. Dejarlo enfriar.
  3. Aparato. Mezclar con batidor, sin incorporar mucho aire, los huevos, la crema, la leche, el queso crema, la mostaza, la nuez moscada y la pimienta. Sumar los tres quesos, el puerro y el jamón, y probar antes de salar.
  4. Montaje y cocción. Apoyar la base prehorneada sobre una bandeja y distribuir el relleno de manera pareja, dejando unos milímetros de margen hasta el borde. Bajar el horno a 155–160 °C y hornear 28–35 minutos, hasta que los bordes estén firmes, la superficie apenas dorada y el centro todavía se mueva levemente al agitar el molde. Un horno más fuerte seca el relleno, sobrecoagula el huevo y separa la grasa de los quesos. Dejarla reposar 15 minutos antes de desmoldar o cortar.

Terminación

  1. Chips de jamón. Hornear las láminas de jamón crudo entre dos hojas de papel manteca o dos tapetes de silicona a 140 °C durante 10–12 minutos, hasta que estén secas y crocantes; al enfriarse ganan más crocancia. Guardarlas en un lugar seco.
  2. Aceite verde. Blanquear las hojas de perejil 10–15 segundos, pasarlas a agua con hielo, escurrirlas y secarlas muy bien. Licuarlas con el aceite hasta un verde intenso y colarlo fino.
  3. Reducción. Si no se usa una reducción de aceto comprada, reducir unos 120 ml de Malbec a fuego suave hasta 30 ml, apenas almibarados.

El plato

Usar platos oscuros, de cerámica mate o piedra, que contrastan con el dorado de la tarta. Cortar una porción triangular y apoyarla un poco desplazada del centro. Trazar una línea o media luna fina de reducción de Malbec o de aceto, sumar unas gotas chicas de aceite verde y apoyar uno o dos chips de jamón crudo sobre la tarta; si se quiere, terminar con unos microbrotes. Lectura final: una porción dorada con un corte cremoso y salpicado de jamón, la masa crocante, el trazo oscuro de la reducción y el verde intenso del aceite.

Claves

Maridaje

Un espumante Brut Nature de Chardonnay o Pinot Noir, bien frío: su acidez y sus burbujas equilibran la grasa de los quesos, la manteca de la masa y el dulzor del jamón glaseado. Como alternativa, una sidra seca.

Notas

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