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De autor · unas 2 h 30 min, con reposos superpuestos · 4 porciones

Sorrentinos de Salmón “Patagonia en Seda Verde”

Sorrentinos de Salmón “Patagonia en Seda Verde”

Imagen ilustrativa generada con IA, no una foto del plato cocinado.

Pendiente de prueba en cocina

Ingredientes · Preparación

El sorrentino porteño, redondo y generoso, releído con ADN patagónico: pasta fresca al huevo con un relleno cremoso de salmón y ricotta, glaseada en una salsa de manteca. Se busca un plato de pasta elegante y liviano, con el pescado como protagonista y la frescura del limón y las hierbas.

El giro está en cada capa. La masa se tiñe y perfuma con una clorofila de espinaca y eneldo, que acompaña muy bien al salmón. El relleno combina salmón fresco y ahumado para sumar profundidad, ligado con ricotta, mascarpone, limón, alcaparras y manteca noisette. La salsa es un beurre blanc al vermut montado sobre un fumet corto de las espinas tostadas, que aprovecha el pescado entero y suma notas herbales. Una piel de salmón crocante, un aceite verde de ciboulette y microbrotes de eneldo dan contraste de textura y color.

Equipamiento especial: máquina para pasta; licuadora; cortante redondo de 7–8 cm

Ingredientes

Masa verde

Relleno

Fumet corto de salmón

Beurre blanc al vermut

Aceite verde de ciboulette

Piel crocante de salmón

Armado y cocción

Terminación

Preparación

Masa verde

  1. Clorofila. Blanquear las hojas de espinaca y eneldo 45–60 segundos, pasarlas enseguida a agua con hielo, escurrirlas y licuarlas con 2–3 cucharadas de agua helada. Colar por una malla fina, exprimir y reservar 25 g de clorofila.
  2. Amasado. Mezclar la harina, la sémola y la sal y formar una corona. Batir las yemas y el huevo con la clorofila y el aceite, volcarlos en el centro e integrar hasta una masa homogénea. Amasar 8–10 minutos, hasta que esté lisa y elástica. Envolverla y dejarla reposar 45–60 minutos a temperatura ambiente.

Relleno

  1. Noisette. Cocinar la manteca hasta que tome un tono avellana y dejarla enfriar.
  2. Mezcla. Mezclar la ricotta, el mascarpone, la ralladura y el jugo de limón; sumar las alcaparras y la ciboulette. Cortar la mitad del salmón fresco en brunoise y picar fino la otra mitad, e incorporarlo junto con el ahumado. Agregar la manteca noisette y condimentar con sal y pimienta blanca. Si el relleno está demasiado húmedo, sumar un poco de panko. Ligar con la clara y refrigerar 30 minutos.

Fumet corto de salmón

  1. Base. Cortar la cebolla, el hinojo y el apio y sudarlos con la manteca unos 5 minutos. Agregar las espinas y la cabeza, previamente lavadas, y cocinar 3 minutos. Desglasar con el vermut y reducir casi a seco.
  2. Cocción. Sumar el agua fría y la pimienta y cocinar suave 20 minutos, sin hervor fuerte, retirando la espuma. Colar sin presionar los sólidos y salar apenas.

Beurre blanc al vermut

  1. Reducción. Reducir la chalota con el vino y el vinagre a un tercio. Agregar 180 ml de fumet y reducir a la mitad. Retirar del fuego.
  2. Montado. Incorporar la manteca fría de a cubos, batiendo, y sumar la crema si se busca más estabilidad. Ajustar con sal, pimienta blanca y unas gotas de limón. Mantener la salsa entre 60 y 65 °C: no tiene que volver a hervir una vez montada, porque la emulsión se corta.

Aceite verde de ciboulette

  1. Licuado. Escaldar la ciboulette 10 segundos, pasarla a agua con hielo, escurrirla y secarla. Licuarla con el aceite 2–3 minutos, calentar con suavidad hasta unos 60 °C, colar con un filtro fino y sumar una pizca de sal.

Piel crocante de salmón

  1. Horneado. Retirar los restos de grasa de la piel y secarla por completo. Salarla apenas, ponerla entre dos láminas de papel manteca o silicona y hornearla a 150 °C durante 20–25 minutos. Dejarla enfriar y romperla en láminas irregulares.

Armado y cocción

  1. Armado. Estirar la masa a 1,1–1,2 mm y cortar discos de 7–8 cm. Poner 25–28 g de relleno sobre cada disco, humedecer apenas los bordes y cubrir con otro disco. Presionar alrededor del relleno para sacar el aire, sellar y recortar con un aro. Dejarlos reposar 10 minutos sobre una bandeja apenas enharinada.
  2. Cocción. Hervir abundante agua con 10 g de sal por litro y cocinar los sorrentinos 3½–4½ minutos desde que empiezan a flotar. Retirarlos con cuidado con una espumadera y mezclarlos suavemente con un poco de beurre blanc.

Terminación

  1. Al servir. Tener a mano los microbrotes de eneldo, el limón para rallar y la sal en escamas.

El plato

Usar platos amplios de cerámica o piedra negra. Poner una base de beurre blanc y acomodar 3 sorrentinos en triángulo, napados apenas con más salsa. Distribuir gotas de aceite verde de ciboulette alrededor y apoyar 2–3 láminas de piel crocante sobre la pasta para dar altura. Terminar con microbrotes de eneldo, ralladura fina de limón y algunos cristales de sal en escamas, y servir enseguida. Lectura final: pasta verde y brillante sobre una salsa marfil, gotas verde intenso, la piel dorada y quebradiza como volumen, y el amarillo del limón como única nota cálida.

Claves

Maridaje

Un Chardonnay patagónico con crianza parcial en madera y buena acidez, cuya textura acompaña el beurre blanc y el salmón. También funcionan un espumante Brut Nature, que limpia el paladar y equilibra la untuosidad, o, como opción tinta ligera, un Pinot Noir patagónico servido a 14–15 °C.

Notas

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