De autor · 1 h 45 min, con parte de la mise en place del día anterior · 4 porciones
Peceto al Malbec con hongos de pino, puré noisette, cebolla encurtida y aceite de perejil
La combinación clásica de la mesa argentina de domingo —carne, vino tinto, hongos y puré de papa— llevada a una presentación más cuidada. Se conserva el peceto con salsa de vino y hongos, pero se busca una carne jugosa con superficie caramelizada, en lugar del peceto braseado y seco de siempre.
El giro es cocinar el peceto en medallones gruesos, sellados fuerte y bañados en manteca espumosa, con el centro rosado. La salsa se construye en dos reducciones, de Malbec y de caldo con el agua de los hongos de pino, que aportan notas terrosas y umami, y se monta con manteca al final. El puré con manteca noisette suma cremosidad y notas tostadas; la cebolla morada encurtida da la acidez que equilibra la manteca y la reducción; el aceite de perejil, color y frescura, y una teja de papa, un contraste crocante.
Equipamiento especial: mandolina; licuadora; prensapapas o tamiz; sartén pesada
Ingredientes
Cebolla morada encurtida
- 1 cebolla morada pequeña
- 80 ml de vinagre de vino tinto
- 80 ml de agua
- 20 g de azúcar
- 4 g de sal
Aceite de perejil
- 40 g de hojas de perejil
- 100 ml de aceite neutro o de oliva muy suave
- Sal, también para el agua de blanqueado
Teja crocante de papa
- 1 papa mediana
- Aceite de oliva
- Sal fina
Puré de papa con manteca noisette
- 700 g de papas harinosas
- 120 g de manteca
- 100–130 ml de crema de leche
- 50 ml de leche entera
- Sal, pimienta blanca y nuez moscada
Salsa de Malbec y hongos de pino
- 35–40 g de hongos de pino secos
- 300 ml de agua caliente, para hidratarlos
- 1 echalote grande, de unos 50 g
- 1 diente de ajo, aplastado
- 15 ml de aceite de oliva
- 1 cucharadita de extracto de tomate
- 500 ml de Malbec de buena calidad
- 1 ramita pequeña de tomillo
- 1 hoja pequeña de laurel
- 400 ml de caldo de carne intenso
- 10 ml de vinagre de Jerez o de vino tinto de buena calidad
- Sal y pimienta negra
Peceto
- 700 g de centro de peceto limpio
- 20 ml de aceite de oliva
- 20 g de manteca
- 1 diente de ajo
- 1 ramita de tomillo
- Sal fina y pimienta negra recién molida
Terminación
- 30–40 g de manteca fría, en cubos chicos, para montar la salsa
- Microbrotes de perejil, tomillo u otras hierbas, opcionales
- Pimienta negra recién molida
Preparación
Cebolla morada encurtida
- Encurtido. Cortar la cebolla en pétalos o gajos chicos. Calentar el agua con el vinagre, el azúcar y la sal hasta disolver, volcar el líquido caliente sobre la cebolla y dejarla reposar al menos 30 minutos. Tiene que conservar algo de crocante. Se guarda en la heladera varios días.
Aceite de perejil
- Licuado. Blanquear las hojas 15 segundos en abundante agua hirviendo con sal, pasarlas a agua con hielo, escurrirlas y secarlas por completo. Licuarlas 2–3 minutos con el aceite y una pizca de sal, colar fino y guardar en frío.
Teja crocante de papa
- Horneado. Cortar la papa con mandolina en láminas muy finas, pasarlas un momento por agua fría y secarlas perfectamente. Pincelarlas con muy poco aceite y hornearlas entre dos papeles de horno, preferentemente entre dos bandejas para que queden planas, a 160–170 °C durante unos 15–20 minutos, hasta que estén doradas y crocantes. Salarlas enseguida y guardarlas en un recipiente seco y hermético.
Puré de papa con manteca noisette
- Manteca noisette. Cocinar los 120 g de manteca a fuego medio: se funde, hace espuma y después los sólidos toman color avellana y aparece aroma a frutos secos. Retirarla enseguida del fuego y colarla. Se usan unos 90–100 g.
- Puré. Cocinar las papas enteras y con piel desde agua fría con sal, hasta que estén completamente tiernas. Pelarlas en caliente y pasarlas por prensapapas o tamiz; no usar licuadora ni procesadora, porque el puré se vuelve gomoso. Calentar la crema con la leche. Incorporar al puré la manteca noisette y después, de a poco, los lácteos calientes, hasta una textura muy lisa y sedosa. Condimentar con sal, pimienta blanca y muy poca nuez moscada. Mantenerlo caliente sin que hierva.
Salsa de Malbec y hongos de pino
- Hongos. Cubrir los hongos secos con el agua caliente, sin que hierva, y dejarlos 25–30 minutos. Retirarlos, filtrar el líquido con un lienzo, un filtro de café o varias capas de papel y reservar 100–150 ml. Cortar los hongos en trozos irregulares de 1 cm. Hidratados, se guardan en la heladera hasta 24 horas.
- Base y primera reducción. Cocinar el echalote picado fino en el aceite a fuego medio-bajo 3–4 minutos, sin dorarlo de más. Sumar el ajo y el extracto de tomate y cocinar 1 minuto. Agregar el Malbec, el tomillo y el laurel, llevar a hervor suave y reducir despacio hasta un tercio del volumen.
- Segunda reducción. Añadir el caldo y el líquido filtrado de los hongos y seguir reduciendo hasta tener 250–300 ml. Colar.
- Hongos en la salsa. Volver la salsa colada a la cacerola, sumar los hongos y cocinar 5–8 minutos. Agregar el vinagre de Jerez y corregir sal, acidez y pimienta. No montarla con manteca si se va a recalentar después.
Peceto
- Porcionado. Limpiar el peceto de grasa exterior y membranas y cortarlo contra la fibra en medallones de 1,5–2 cm. Secarlos muy bien con papel y salpimentarlos justo antes de cocinar.
- Sellado. Calentar mucho una sartén pesada con el aceite y sellar los medallones sin amontonarlos, 60–75 segundos del primer lado. Darlos vuelta, sumar la manteca, el ajo y el tomillo y cocinar 60 segundos más. Inclinar la sartén y bañar la carne con la manteca espumosa durante unos 30 segundos. Retirar y dejar reposar 3–4 minutos. Es un corte muy magro: se busca el centro rosado y jugoso, y la sobrecocción lo seca enseguida.
Terminación
- Fondo de cocción. Retirar sólo el exceso de grasa de la sartén, sin quitar los restos caramelizados. Agregar unos 50 ml de la salsa, raspar el fondo con suavidad y sumar este líquido a la salsa principal.
- Montado. Calentar suavemente la salsa con los hongos, retirarla del fuego e incorporar la manteca fría de a cubos, moviendo la cacerola sin parar hasta emulsionar. Tiene que quedar brillante, untuosa, concentrada y lo bastante fluida para napar. No hervirla después de agregar la manteca.
El plato
Usar platos amplios de cerámica oscura o neutra, templados. Poner una quenelle o una cucharada prolija de puré noisette apenas desplazada del centro y apoyar al lado dos o tres medallones, levemente solapados. Distribuir algunos hongos alrededor y entre las piezas, y napar la carne sólo en parte con la salsa: tiene que seguir viéndose la superficie caramelizada. Sumar 2 o 3 pétalos de cebolla encurtida, gotas chicas de aceite de perejil y una teja de papa clavada en vertical en el puré. Terminar, si se quiere, con unos microbrotes y pimienta. Lectura final: medallones de borde tostado y centro rosado, salsa granate y brillante con hongos oscuros, el puré dorado, el fucsia de la cebolla y el verde del aceite.
Claves
- Secar muy bien la carne y sellar sin amontonar: la sartén tiene que seguir caliente para caramelizar.
- No pasarse de cocción: el peceto es muy magro y se seca enseguida.
- Pasar las papas por prensapapas o tamiz, nunca por licuadora, para que el puré no se vuelva gomoso.
- Montar la salsa con manteca recién al servir y no volver a hervirla.
- Dejar visible la superficie caramelizada: la salsa napa sólo una parte de la carne.
Notas
- Para una versión todavía más refinada, el peceto puede reemplazarse por lomo.
- Perfil del plato: carne de sabor profundo y superficie caramelizada; Malbec y hongos de pino con intensidad, notas terrosas y umami; puré noisette cremoso y tostado; cebolla encurtida para la acidez y teja de papa para el crocante.