Doble Fondo
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De autor · unas 2 horas de trabajo, más 24 h de labneh y 12–24 h de fermentación en frío · 4 porciones

Fatay de cordero a cuchillo con labneh, aceite de za'atar y granada

Fatay de cordero a cuchillo con labneh, aceite de za'atar y granada

Imagen ilustrativa generada con IA, no una foto del plato cocinado.

Pendiente de prueba en cocina

Ingredientes · Preparación

La raíz es la empanada árabe o fatay sirio-libanesa: masa de pan fina, cerrada en triángulo, con un relleno crudo de carne, cebolla, tomate y limón que se cocina dentro del horno. Esta versión conserva intacto ese principio, el relleno crudo que se cuece en su propio jugo, y lo lleva a una entrada de bocado preciso: tres fatay chicos, abiertos en la punta, con el relleno jugoso y la masa tostada y ampollada.

El giro es tratar cada parte con la técnica que más la favorece. El cordero se pica a cuchillo, con parte de su grasa, para que el relleno quede jugoso y con textura en lugar de pastoso. La masa fermenta en frío una noche, lo que le da sabor y ampollas al hornearse muy fuerte sobre una piedra. En lugar de la salsa de yogur, un labneh casero colado 24 horas, untuoso y ácido; un aceite tibio de za'atar, melaza de granada en el relleno y granos de granada frescos dan perfume, dulzor ácido y frescura.

Equipamiento especial: piedra o bandeja gruesa para horno; cuchillo de chef bien afilado; lienzo o filtro de café para el labneh

Ingredientes

Labneh

Masa fermentada en frío

Relleno de cordero a cuchillo

Armado y horneado

Aceite de za'atar

Terminación

Preparación

Labneh

  1. Colado. Mezclar el yogur con la sal, volcarlo en un colador forrado con un lienzo o un filtro de café, apoyado sobre un bol, y refrigerarlo 24 horas. Tiene que perder cerca de la mitad de su peso y quedar espeso y untable, como un queso crema blando. Batirlo con una cuchara antes de usar; rinde unos 250 g.

Masa fermentada en frío

  1. Amasado. Disolver la levadura y el azúcar en el agua, sumar el yogur y el aceite, y después la harina y la sal. Amasar 8–10 minutos, hasta una masa lisa, suave y elástica, que estire en una membrana fina sin romperse. Formar un bollo, ponerlo en un recipiente aceitado y tapado y refrigerarlo 12–24 horas: tiene que crecer alrededor de un 50 % y verse con burbujas en la base.
  2. División. Una hora antes de armar, dividir la masa en 12 bollos de unos 35 g, bolearlos y dejarlos tapados a temperatura ambiente hasta que estén blandos y relajados.

Relleno de cordero a cuchillo

  1. Picado. Con la carne muy fría, cortarla en láminas, después en tiras y luego picarla a cuchillo hasta trozos de 3–4 mm, sin llegar a una pasta. La grasa picada con la carne es la que mantiene jugoso el relleno.
  2. Desgorgado. Mezclar la cebolla con 2 g de la sal, dejarla 10 minutos y exprimirla con fuerza en un lienzo; hacer lo mismo con el tomate, sin sal. El relleno lleva poca agua libre, así la masa no se moja.
  3. Mezcla. Justo antes de armar, mezclar el cordero con la cebolla y el tomate escurridos, las hierbas, los piñones, la melaza de granada, el limón, las especias, el resto de la sal y la pimienta. Debe quedar húmedo pero sin jugo en el fondo del bol; probar una pizca cocida en una sartén y ajustar la sal y la acidez.

Armado y horneado

  1. Horno. Calentar el horno al máximo, 250–270 °C, con la piedra o la bandeja gruesa en el tercio inferior, durante 45 minutos.
  2. Estirado. Estirar cada bollo con el palo en un disco de 11–12 cm, de unos 2 mm, sin harina en exceso.
  3. Formado. Poner en el centro unos 30 g de relleno y levantar el borde en tres puntos, uniéndolos en el centro para formar un triángulo; pellizcar firme las tres aristas desde la base hacia arriba y dejar una abertura chica en la punta, de 1 cm, para que se vea el relleno y salga el vapor. Apoyarlos sobre papel manteca espolvoreado con sémola y pincelar la masa con aceite.
  4. Horneado. Deslizar el papel con los fatay sobre la piedra y hornear 8–11 minutos, hasta que la masa esté dorada, con ampollas tostadas en los bordes, y el relleno se vea burbujeando en la abertura, cocido y sin rosado. Pincelarlos otra vez con aceite al salir.

Aceite de za'atar

  1. Infusión. Calentar el aceite a fuego bajo hasta 70–80 °C, apenas tibio al dedo, apagar y sumar el za'atar y el ají. Dejarlo 5 minutos: tiene que perfumar sin freír el tomillo.

Terminación

  1. Al servir. Tener el labneh batido, los granos de granada, la menta y la ralladura de limón.

El plato

Usar platos playos de cerámica clara o de piedra, templados. Poner una cucharada colmada de labneh, unos 60 g, y arrastrarla con el dorso de la cuchara en una media luna ancha, dejando una pequeña hendidura. Apoyar tres fatay sobre el labneh, apenas encimados y con las puntas abiertas mirando en la misma dirección. Verter una cucharadita de aceite de za'atar sobre la hendidura del labneh, para que se acumule y brille, y repartir los granos de granada sobre el labneh y entre los fatay. Terminar con unas hojas chicas de menta, una ralladura mínima de limón y unas escamas de sal sobre el labneh. Lectura final: tres triángulos dorados y ampollados con el relleno rojizo a la vista en la punta, la media luna blanca del labneh con su charco verde oscuro de za'atar y los puntos rubí de la granada.

Claves

Maridaje

Un Malbec de altura, fresco y especiado, o un Cabernet Franc. Sin alcohol, limonada con menta y agua de azahar.

Notas

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