Doble Fondo
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De autor · unas 3 horas de trabajo repartidas en 2 días, más 4–8 h de salmuera · 4 porciones

Alitas crocantes de gochujang, naranja y sésamo

Alitas crocantes de gochujang, naranja y sésamo

Las alitas picantes de la cocina coreana, glaseadas con gochujang, hechas con el método de la colección de alitas: salmuera aromática, confitado lento en aceite y un crocanteado final, para tener carne muy tierna y piel crocante antes de la salsa. Es la terminación más intensa de la serie.

El gochujang aporta fermentación, picante, dulzor y umami, y un chile fresco suma un segundo tipo de picor. El equilibrio lo construyen la naranja, la soja, el vinagre de arroz y el mirin, y el aceite de sésamo tostado, agregado al final, da el aroma. Maní tostado, sésamo y verdeo aportan crocante y frescura.

Equipamiento especial: termómetro para el aceite del confitado; horno con ventilador

Ingredientes

Alitas y salmuera

Confitado

Crocanteado

Salsa de gochujang y naranja

Terminación

Preparación

Alitas y salmuera

  1. Despiece. Separar cada alita por sus articulaciones en drumette y flat, y reservar las puntas para un fondo de ave. Quitar plumas o restos visibles.
  2. Salmuera. Disolver por completo la sal y el azúcar en el agua fría y sumar el ajo, la pimienta, el laurel y la piel de limón. Sumergir las alitas y refrigerarlas entre 4 y 8 horas, nunca más. Retirarlas, enjuagarlas muy brevemente para sacar el exceso de sal y secarlas con cuidado con papel: el secado es lo que después permite una superficie crocante.

Confitado

  1. Cocción lenta. Acomodar las alitas en una cacerola o fuente profunda, cubrirlas por completo con el aceite y sumar el ajo, el tomillo y la piel de limón. Mantener el aceite entre 95 y 105 °C durante 75–90 minutos: no tiene que haber fritura intensa, apenas burbujas chicas. Así el tejido conectivo se cocina despacio y la carne queda muy tierna sin desarmarse.
  2. Enfriado. Retirar del calor y dejar que se enfríen primero dentro de la grasa; después refrigerarlas al menos 2 horas, idealmente desde el día anterior.

Crocanteado

  1. Secado. Sacar las alitas del aceite y secarlas con cuidado.
  2. Dorado. Elegir un método: horno con ventilador a 225–230 °C durante 12–15 minutos, dándolas vuelta a mitad; fritura en aceite a 180–185 °C durante 2–3 minutos, o hierro muy caliente, 2–3 minutos por lado. Tienen que quedar crocantes antes de tocar la salsa. Como son alitas cocidas y enfriadas, el centro tiene que llegar a 74 °C: con fritura o plancha, conviene sacarlas de la heladera 20–30 minutos antes y, si no llegan, terminarlas unos minutos en el horno.

Salsa de gochujang y naranja

  1. Licuado. Licuar el gochujang con el chile, el ajo, el jengibre, la soja, el vinagre, el mirin o el sake con la miel, y el jugo de naranja.
  2. Cocción. Si se usa sake, llevar la mezcla a hervor suave 2–3 minutos para evaporar parte del alcohol. Cocinar después 2–3 minutos más, hasta que espese apenas. Retirar del fuego y sumar el aceite de sésamo.

Terminación

  1. Lacado. Bañar las alitas crocantes con la salsa y hornearlas a 225–230 °C durante 2–3 minutos. Aplicar una segunda película muy ligera.
  2. Terminación. Enseguida, sumar el sésamo tostado, el maní troceado, el verdeo y, si se usa, el cilantro.

El plato

Usar un plato de piedra gris oscuro o negro. Trazar una pincelada ancha de salsa sobre el plato y acomodar encima las 6 piezas lacadas. Terminar con sésamo tostado, maní troceado y verdeo cortado fino, con algunas hojas de cilantro si se usan, y servir enseguida. Lectura final: alitas rojo profundo y brillantes sobre el trazo de salsa, con el crocante claro del maní y el sésamo y el verde vivo del verdeo.

Claves

Maridaje

Un Torrontés ligeramente dulce o una IPA frutal.

Notas

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